¿Quein era German Delgado?
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Desde la clandestinidad, en algún lugar de este hermoso país llamado Venezuela, 10 de Septiembre de 2005
A UN AÑO DEL ASESINATO Y LA PERDIDA IRREPARABLE DE GERMAN DELGADO
Hace exactamente un año y nueve días le escribía a la Sra.
Fanny , madre de Delgado, algunos de sus párrafos son parte de lo
que ahora cito aquí, porque su vigencia sigue siendo la misma:
Mi querida señora Fanny".
Nunca había tardado tanto en comenzar una carta, sencillamente no podía, sabia como hacerlo pero no podía, la valentía
momentáneamente cede ante los sentimientos verdaderos y entonces
hay que ser doblemente valiente para afrontar la realidad, pero
quiero tomarme el abuso de describir en este momento, aunque más
que nadie conoce usted a su hijo, lo que su Delgado, representaba
para muchas personas, para los que lo conocieron, para los que lo
apreciaban o amaban, para sus compañeros, para mi….”
Esa relación, iniciada a mediados del año 97, su responsabilidad y
seriedad aparte de su espíritu impetuoso, valiente y
bonachón, educado, reservado, preocupado por su familia
especialmente por su mamá y sus hermanos, era parte esencial de la
armonía que a su lado siempre existía, era para mi, prácticamente
de padre e hijo y de hermano, sobrino, primo, amigo verdadero y
de compañero de alegrías y tristezas, para toda mi familia, así
como para quienes tuvieron la satisfacción de trabajar a su lado.
… Su espíritu de superación y de muchos sueños producto de
esa juventud, su preocupación por transmitir sus conocimientos a
sus discípulos, su abnegación, dedicación y lealtad por la causa y
la defensa y la protección de sus seres queridos, de sus amigos, de
sus semejantes, inclusive desconocidos mientras eran objeto de un
atraco o abuso, de mi hijo o de mi familia entera, como si fuese
la de él mismo, siempre fue primero y digna de ejemplo para todos
los ciudadanos.
“…Siento en este momento, una enorme tristeza, puesto que
esto que les digo a ustedes, ya no se lo podré decir a él
personalmente, ni siquiera puedo hacerlo ante su tumba, ni
abrazarlo para repetirle una y otra vez, cuanto lo apreciaba y
agradecerle profundamente todo lo que hizo por nuestro país, por
sus semejantes, por mi familia y el honor de haber disfrutado y
contado con su lealtad y amistad…”
“…este abominable hecho, que arremete contra mis sinceros y
profundos sentimientos hacia Delgado, tal como si fuese mi propio
hijo, y que en la medida que escribo esta carta, no puedo contener
el llanto, tampoco doblega mi espíritu de lucha”…. Muy por el
contrario, los muertos de Altamira en cualquiera de sus fechas,
los muertos, presos, asilados y perseguidos por la represión
impuesta por el terrorismo de Estado y el vil asesinato de mi
compañero y amigo, Germán y en honor a la justicia que merecen
quienes les fueron arrebatados sus sueños, su juventud y su vida y a
los ciudadanos que día a día hacen pública la defensa de sus
derechos y denuncia contra la tiranía, me comprometen, me obligan
cada vez más, con el país, con usted muy especialmente Sra. Fanny,
con las familias de los asesinados en este duro pero noble camino,
con los ciudadanos de esta hermosa patria, con la gente de
Altamira y con mi familia, a permanecer y no ceder en la lucha
que he emprendido, en el terreno y términos que la situación me
impongan, “…para honrar a quienes como su hijo, leales a sus
convicciones y principios, dieron todo cual si diesen nada,
inclusive su vida, por recuperar la libertad, la democracia, la
justicia y la tranquilidad de nuestro pueblo, me obliga y me
compromete a que esa entrega y el dolor que por tan irreparable
perdida, se alberga en lo más profundo de nuestras almas, jamás
haya sido en vano y jamás quede en el olvido”.
Hoy Diez de Septiembre, mi compromiso sigue estando allí y
siguen siendo los mismos mis sentimientos e igual de difícil
escribir o comenzar y mantener el pulso sin que una lagrima se nos
escape del alma al recordar la ausencia de nuestros seres queridos,
aun así, en honor a Delgado y a cada una de las vidas perdidas y
por muchas lagrimas más, que tengamos que derramar, debemos
seguir adelante, siempre, siempre, siempre, tres veces siempre
Adelante! y mantener nuestra perseverancia y fortaleza porque de
lo contrario …“Ceder es perder la republica, nuestra patria, nuestra
idiosincrasia”
A todos los presentes, que Dios los bendiga y los proteja.
Gral. Néstor González González
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